Dra. Mila Cahue

Bienvenidos a mi página web profesional

¿Nos hemos vuelto más exigentes con el Amor?


Las parejas ya no son lo que eran… Para que una pareja dure hay que aguantar y aguantarse mucho… El secreto está en ceder… etc, etc, etc.

Estamos de acuerdo con que lo que han aguantado muchas personas cuando los matrimonios ni podían ni debían de disolverse, no es deseable ni para el peor enemigo. Esas situaciones, para muchos vividas durante la infancia en sus propias familias, han sido el origen de la falta de tolerancia que parece darse en la actualidad como reacción a no querer exponerse a sufrimientos innecesarios e inútiles.

En general, nos hemos vuelto más exigentes con todo, en parte, porque podemos. No existen, en teoría, obligaciones para estar con nadie: ni familiares, ni económicas ni sociales. Por lo tanto, demandamos una relación que nos satisfaga, que nos guste, en definitiva, que nos haga felices.

La auténtica dificultad en estos casos es, precisamente, ésta última: aprender a ser feliz uno mismo. Por lo general, se ponen demasiadas expectativas en que el otro, o bien vaya a aportar tantas cosas nuevas y maravillosas a nuestra vida, que ésta sea una fuente continua de felicidad; o bien se vaya a acoplar a nuestro carácter y gustos sin que haya ningún conflicto y todo transcurra sobre las plácidas aguas de un embalse.

Por lo tanto, es muy posible que la cuestión radique no tanto en si nos estemos volviendo exigentes, sino en si las expectativas que tenemos son las ajustadas y adecuadas para poder formar una pareja feliz y duradera.

Además, existe una cierta tendencia a creer, especialmente hoy en día más que en épocas anteriores, que todo lo que tenga con el amor es fácil, inmediato e intenso. FALSO.

Quizás resulte chocante, pero suele ser habitual encontrarse con personas que exigen de la vida, de su vida, la presencia de una relación de pareja. Y no solamente esto, sino una relación de pareja feliz, complementaria, recíproca y extraordinaria. Sin embargo, es una idea socialmente bastante aceptada. Al contrario que en otros casos, en los que se pensaría que alguien ha perdido literalmente la cabeza, cuando se trata del amor, todo cuela.

Así, por ejemplo, si nos encontrásemos con alguien que nos soltase un discurso quejoso y lastimero, según el cual tendría que:

– ser Director General o Presidente de una de las mayores compañías del país, aunque su nivel de estudios sea bachillerato;

– tener unas medidas corporales de modelo de fotografía, a pesar de medir menos de 1,60cm, tener grasa acumulada por ciertas partes del cuerpo y unos rasgos de más que dudosa armonía;

– vivir en una magnífica casa con muchos metros cuadrados habitables, muchos metro cuadrados de jardín, y el correspondiente servicio para atender tanta baldosa y césped;

– tener un coche deportivo de gran cilindrada, y gran coste de mantenimiento, para desplazarse del trabajo a casa, y viceversa…

pensaríamos que sus facultades mentales se están viendo seriamente afectadas.

Sin embargo, no nos parece lo mismo cuando alguien se deprime, literalmente, porque no aparece una persona sensible, que le comprenda, guapo o guapa, con estilo al vestir, resolutiva, con buen carácter, divertida, ingeniosa, de éxito y millonaria, que complemente su media naranja reseca y, a veces, hasta mohosa.

Por salirnos de todas estas ideas absolutamente irracionales, está bien ser exigentes, pero también realistas, en cuanto a lo que esperamos de los demás a nivel afectivo y sentimental. Esperar la pareja perfecta cuando uno no lo es, es irracional. Ser feliz, tener ganas de hacer feliz a alguien imperfecto pero de nuestro agrado, y querer recibir algo parecido de la otra persona, no lo es tanto.

En conclusión, ser exigentes, sí; ser irracionales, no.

Colaboración de Mila Cahue para MeeticAffinity

Anuncios

Escribe tu dirección de correo electrónico para apuntarte gratis a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 1.870 seguidores

Bienvenidos a mi página web profesional

Map

Web of Science Core Collection: The Value of True Citation Indexing on the Path to Discovery

Museo Virtual de la Ciencia. CSIC

Efectos Ópticos

Efectos Ópticos

¿Te lo perdiste…? Léelo ahora: Qué hábitos de tu infancia debes de dejar atrás para que tu relación de pareja funcione

Primeros encuentros : lo que dicen nuestros gestos

SABER PONER A LAS EX PAREJAS EN EL LUGAR QUE LES CORRESPONDE

¿Dónde está el límite entre mi pareja y su familia?

EL AMOR: CONTROL, AUTOCONTROL O DESCONTROL

Ya te llamaré… si eso…

Potenciar lo mejor de uno mismo : La belleza es una cuestión de genética, pero tu aspecto físico depende de ti

Inteligencia Emocional. Lo importante NO es utilizar “todo” el cerebro, sino saber hacerlo “bien”

Mi CV Académico

Mi CV Profesional

Mis Libros

Mis Artículos en Prensa

Centro de Psicología Álava Reyes

Álava Reyes

Revista Clínica Contemporánea (COP Madrid)

Revista del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid

Método Thinking de Psiconutrición

Busca la mejor versión de ti mismo

Sigueme en FACEBOOK

Sígueme en LINKEDIN

Sígueme en TWITTER

Sígueme en Twitter

Video: ¿Prolongamos demasiado las relaciones insatisfactorias?

Video: ¿Por qué el engañado es el último en enterarse del engaño?

Video: ¿Y si no me llama?

Video: De qué hablar y de qué NO hablar… en la primera cita

Video: El arte de SABER HACER REGALOS

Video: Encontrar la pareja ideal… ¿ideal?

Video: Aprender a manejar el RECHAZO

Video: Elegir pareja ¿tiene que salir bien a la primera?

Video: Conocer las características de internet para buscar pareja

Video: Fases para formar una relación de pareja: Introducción

Video: Fase 1: Atracción

Video: Fase 2: Incertidumbre

Video: Fase 3: Exclusividad

Video: Fase 4: Intimidad

Video: Fase 5: Compromiso

A %d blogueros les gusta esto: